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viernes, 11 de diciembre de 2015

Mi rica profesora de historia!

Cuando tenía 14 años aún  cursaba el cuarto grado de secundaria en un colegio privado, pero lo rico de todo es que era mixto, en mi sección habían niñas muy lindas y la mayoría ya no era virgen. Fue así que cuando retornamos de las vacaciones nos presentaron a una nueva profesora, su nombre era Lucila, calculo que ella tendría sus 36 años, la veía igualita a la modelo colombiana ‘Lucecita’, pues tenía una hermosas piernas.

Todos los muchachos nos emocionamos y se nos caía la baba por ella, y quizás lo notó pero no nos dio importancia hasta el día que me crucé seriamente en su vida. Se tenía la costumbre de entregar los cuadernos firmados cada vez que nos dejaban tarea, y ese día olvidé mi cuaderno. La profesora me llamó la atención y me avergonzó frente a mis compañeros. Nunca en mi vida me hicieron sentir tan mal, pero me las aguanté.

Ya decaído y sin ganas regresé a mi carpeta, no presté atención a su clase, me sentía mal. Ella lo notó y quizás para apaciguar las cosas al final de la clase me dijo algo:

Miss Lucila: Thony, descuida…cuando termine la clase vas a mi casa y me dejas ahí tu cuaderno, ¿pero no le vayas a decir a nadie esto eh?

Y me sonrío y se fue a la dirección de la escuela.

Al terminar la clase fue corriendo a casa y saqué el cuaderno y caminé rumbo a la casa de la Miss, ella me estaba esperando, no tenía pensamiento negativo ni lujurioso en ese momento, solo quería saber por qué me dio esa oportunidad, grande fue mi sorpresa cuando me hizo entrar a su casa.

Miss Lucila: Thony siéntate, descuida que no hay nadie en casa, mi esposo llega más tarde, así que puedes mirar la tele o revisar tu Face en mi pc…ya regreso voy a cambiarme que muero de calor!

Yo: claro Miss, como diga!

Esperé por un momento y bajó la Miss, traía una falda larga transparente, podía ver el color de su ropa interior, eso me puso muy excitado, le di mi cuaderno y le pregunté por qué me había dado la oportunidad, ella solo atinó a decirme que se sintió mal al ver como los demás se burlaban de mí.

Miss: ¿deseas tomar jugo?

Yo: Claro, el calor amerita.

Ella se fue a su cocina y Yo no dejaba de mirarle el cuerpo por completo, veía todo en su ropa transparente. Lo notó creo porque vi una sonrisa muy picara en su rostro.

Miss: ¿Te gusta mirar mucho Thony?

Me puso entre la espada y la pared, se dio cuenta que mis ojos se perdían en todo su cuerpo, ella se acercó y me dijo: No solo puedes mirar, quiero que toques también. Se levantó y se alzó la falda, tenía la excitación en todo mi cuerpo, nervioso acaricie con mi mano sus piernas, mis manos estaban frías y ella lo notó.

Miss: Relájate chico,  despacio y empezarás a calentarte aún más!

No podía creer lo que me estaba pasando en ese momento. Ella se bajó su ropa interior en mi cara, Yo estaba sentado petrificado en su mueble, se subió al mueble y me tapó con su falda, colocando su ‘cosita’ frente a mí.

Miss: Quiero que metas tu lengua y chupes todo, lame hasta dejarme mojada… hazlo que estoy arrecha!

Empecé a lamer toda su cosita, depiladita por cierto, ella empujaba mi cabeza para adelante y atrás, gemía de placer y toda mi boca recibía su excitación, me puse muy arrecho y la llevé al mueble me abalancé sobre ella y le quité la ropa, besaba sus senos suavecitos y deliciosos, era rico sentirla como gemía, tenía el pena demasiado duro a punto de estallar, por esos momento sufría de eyaculación precoz.

Miss: sácala, quiero verla, sácala te la quiero comer todita!

Accedí y de inmediato ella cogió mi pene y se lo llevó a la boca, al fin pude conocer cómo se sentía cuando te chupan la pinga, más y más fuerte, su lengua recorría de arriba abajo mi pinga. Se la quité de la boca porque estaba a punto de venirme, le abrí las piernas y se lo metí con toda la fuerza, escuchaba como gemía y gritaba de placer cada vez que le arrimaba mi pinga en su cosita…a los pocos minutos no pude aguantar y terminé llenándole la cosita con mi líquido, sentía temblores en mi cuerpo y el suyo también.

Nos quedamos en su mueble abrazados, y luego me dijo: Ummm era que termines fuera, pero ya fue, creo que debo estar en mis días. Ella sonreía al decirme eso.

Al día siguiente en el colegio ella me miraba de otra forma, se notaba que le gustó todo lo que pasó. Pero de un momento a otro la Miss desapareció, fui a buscarla a su casa pero nunca me atendieron. Los años pasaron y nos enteramos a través de una amiga, que la Miss, a quien cogí rico, había tenido un hijo, y su esposo la había botado de su casa al enterarse que ese hijo no era de Él, ella estaba viviendo en casa de sus padres.

¿Fui padre a los 14? La verdad no lo sé.
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