Un día nos juntamos todos los primos y empezamos a jugar ‘verdad o mentira’, lo acompañamos con una botella con ron y gaseosa, todos participaban y reíamos las cosas tontas que decíamos, hasta que me dio mucha sed y fui a la cocina de mi casa, no me había percatado que mi prima Kathy estaba detrás, cogí una gaseosa de la refrigerado y al voltear choque con mi prima, sentí como sus enormes senos me hicieron rebotar. Ella me dio la mano porque me caí al suelo, se disculpó y sin querer le dije: “Pucha tus tetas sí que golpean bien ah!”
Ella sonrió de una manera muy picara y me dijo al oído: Primito, y eso que nos las tocas con tus manos, pues tienen imán, se quedarían pegadas.
Yo: ¿Así? Ummm será cuestión de probarlo, pues Yo también tengo algo que se pega y pega muy bien ah!
Nuestras miradas se tornaron muy lujuriosas.
Kathy: Te parece Primito si dejo la puerta de mi cuarto abierta, vas en 15 minutos luego que yo me haya retirado ¿te parece? Me gustaría probar eso que dices que pega bien ¿sí?
Regresamos con los demás muchachos, al poco rato vi que mi prima Sofía se fue supuestamente a tomar un refresco y luego se fue su hermana, esperé 20 minutos y me retiré, fui cautelosamente hasta el cuarto de mi prima Kathy y sin pensarlo me quité la ropa y me metí a su cama. Ella dormía plácidamente, le di la vuelta y la besé, ella trató de alejarme y le dije que se quedara callada, cogí su mano y la lleve hacía mi pene. Ella empezó a emocionarse y nos besábamos con mucha pasión, le quité toda la ropa en la oscuridad del cuarto y pude notar que sus tetas eran un poco chicas, por la excitación que traía no le di mucha importancia y empecé a besarlas, acariciarlas con mi lengua, recorrí todo su cuerpo con mis caricias.
Abrí sus piernas y empecé a lamer su cosita, no había bellos, era delicioso pues tenía un sabor a mujer arrecha, sentía como se retorcía cada vez que le metía mi lengua y acariciaba su clítoris, varias veces inundó mi cara con sus orgasmo que trataba de hacerlos silenciosos tapándose la boca. No pude aguantar más y poco a poco metí mi endurado pene…al principio no quería entrar, noté que aún era virgen.
Prima: Umm uhhh siiii primo siiiii!! Ahhh ahhhh ahhhh métemela siiii!!! Ahhhh!!
Yo: Que rica estas primita! Te voy hacer mía!
Y de pronto se la metí todita, empujándola hasta el fondo, ella gemía de placer y dolor, disfruté ese momento, sentía como su cosita se abría más y mi pene entraba mojado y bien lubricado con su sangre y sus orgasmos. El movimiento se tornó más rápido y duro, ambos gemíamos con la boca tapada hasta que no pude aguantar más y llene su cosita con mi leche, una y varias veces salía tanta leche que cuando ella se levantó noté que chorreaba toda por sus piernas. Nos quedamos a oscuras y ella me dijo:
Prima: Waou! Primo, fuiste mi primer hombre! Lo hiciste muy bien.
Noté que no era la voz de mi prima Kathy, me entró unos escalofríos por el cuerpo, al prender la luz me percaté que a quien me había cogido era mi primita de 13 años. No lo podía creer, ella sonreía al verse así, Yo estaba muy nervioso, le dije que no dijera nada a nadie y que sea un secreto. Ella sonriente me dijo que guardaría el secreto.
Salí del cuarto y me fui a dar una ducha a mi cuarto, al poco rato siento que tocaban mi puerta, era mi prima Kathy, furiosa porque su hermana se había metido antes al cuarto y no la dejó entrar, y ella tuvo que irse a llamar a su papá para que la persuada, pero se entretuvo y no pudo llegar a la cita. Yo no le dije nada.
Kathy me abrazó, yo estaba en toalla, ella aprovechó el momento y me dijo: Bueno, entonces probaremos eso que dices que pega…y yo te dejo tocar y algo mas ¿qué dices?
Ella se quitó la ropa y al verla todita desnuda mi pene endureció, se agachó y lo cogió con mucha delicadeza y empezó a darle una buena mamada, sentí como succionaba todo, y me excitación crecía, mamaba como los dioses, logró sacarme suspiros profundos. La levante y la llevé a mi cama, abrí sus piernas y lamí deliciosamente su cosita, estaba mojadita, rica…una y varias veces metía mi lengua hasta el fondo de su cosita, ella se retorcía y gemía casi como su hermana, sentía como sus orgasmos llenaban mi boca.
Kathy: primo ya no aguanto, cachame! Métemela ya! Metelaa yaaa quiero tu pinga en mi conchitaa!! Cachamee yaaa!!
No dude y se lo metí, estaba algo dura o estrecha…no podía creerlo aún era virgen. No tuve compasión y mi erección duraba más y se lo metí con fuerza, ella sintió y me alejó, pero luego solita abría más las piernas, se la metí con fuerza hasta que escuché un llamado. Era el padre de mis primas que decía: ¿Thony, hijo has visto a tu prima Kathy? ¿Aun estás despierto hijo? Traté de fingir la voz y le dije: Que..umm tio? La verdad no se quizás ya se fue a dormir.
Nos quedamos callados preguntándonos quien había respondido por mi prima. Pero mi pene estaba introducido en su cosita de mi prima y continuamos en lo nuestro, se la metí más despacio y gemíamos besándonos hasta que terminé por mojar toda su cosita de mi prima. En una noche me cogí a mis dos primas, vaya suerte la mía.
Terminamos rendidos en la cama, riendo de todo lo que había pasado. Ella se fue sigilosamente hasta su cuarto y al día siguiente desperté cansado pero feliz, mis primas corrían por toda la casa jugando, como si nada hubiese pasado, ambas me miraban de otra forma. Terminaron las vacaciones y ellas se fueron.
Pasaron varios meses y una llamada alerta a mi familia. Era mi tío contando que sus dos hijas estaban embarazadas y las envía de regreso hasta mi casa porque Él tenía que viajar al extranjero, mortificado pero feliz se iba mi pobre tío. Mis dos primas llegaron a casa con sus respectivas barrigotas. Tenía la sospecha pero no me atrevía hablar con ellas, hasta que…
Kathy: Primo no te hagas, tu nos preñaste, pero mis padres piensan que son los enamorados que teníamos allá en la selva ¿qué piensas hacer?
No lo podía creer, embarace a mis primas, nadie sospechaba en casa y tampoco quería que se enteren. Por la noche mi prima de 12 años se metió a mi cuarto y con su barriguita crecida me dijo que quería dormir con su hombre. No pude negarme, ella se desnudó y se acostó a mi lado, toda la noche hicimos el amor y en la madrugada la dejé dormir en mi cuarto, Yo salí a tomar aire, y noté que mi otra prima lloraba en una esquina, me acerqué para preguntarle que pasaba, ella dijo:
Kathy: Primo, es que mi hermana me ganó, nos habíamos rifado quien iba a dormir contigo y era obvio que cogeríamos, y ella me ganó, maldita! Escuché como gemía en tu cuarto…!
Traté de consolarla y nos fuimos hasta su cuarto, ella me pidió que me acueste a su lado, nos quedamos juntos y empezamos a besarnos y terminé por llenarle la cosita de mi leche. La cogí con fuerza y mi erección duraba más, pues tengo la particularidad de que después de una eyaculación la siguiente erección es prolongada. Así que mi primita lo disfrutaba más.
Actualmente tengo 27 años y vivo en Lima, lejos de mi familia y con mis dos primas. Nadie sospecha en casa que las dos son mis esposas. Supuestamente mis primas trabajan y estudian, pero nada de eso es verdad…solo están en mi departamento esperándome que llegue para cogerlas.

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